El organismo cubre sus necesidades de energía para el crecimiento, el mantenimiento de la temperatura corporal y para todos los tipos de trabajo y funciones metabólicas, mediante la combustión de los nutrientes, como la grasas, los hidratos de carbono o las proteínas, aunque la función primordial de estos últimos es otra.
Los alimentos se deben preparar, almacenar y manipular de manera adecuada para prevenir las intoxicaciones alimentarias. Las bacterias dañinas que pueden causar enfermedades no se pueden ver, oler ni gustar. En cada paso de la preparación de alimentos, sigan las cuatro pautas enumeradas para mantener los alimentos inocuos:
Ø Limpiar - Lávese las manos a menudo y lave las superficies de su cocina.
Ø Separar - Impida la propagación de la contaminación.
Ø Cocer - Utilice la temperatura adecuada.
Ø Enfriar - Refrigere rápidamente.
La Transformación de los alimentos en el organismo es un Proceso físico y químico.
La digestión mecánica o física implica la masticación y los movimientos o contracciones peristálticas de los órganos que forman el tubo digestivo, por acción de los dientes los alimentos ingeridos son transformados físicamente, a medida que el bolo alimenticio pasa al estómago para su transformación en quimo los movimientos o contracciones peristálticas del esófago y del estómago ayudan al desdoblamiento mecánico de los alimentos, los movimientos peristáltico ondulatorios, rítmicos y anillados ayudan al desdoblamiento mecánico.
En la digestión química los alimentos ingeridos sufren transformaciones por acción de enzimas digestivas que se encargan de desdoblar cada alimento en particular con formación de nutrientes simples y asimilables.
La digestión mecánica o física implica la masticación y los movimientos o contracciones peristálticas de los órganos que forman el tubo digestivo, por acción de los dientes los alimentos ingeridos son transformados físicamente, a medida que el bolo alimenticio pasa al estómago para su transformación en quimo los movimientos o contracciones peristálticas del esófago y del estómago ayudan al desdoblamiento mecánico de los alimentos, los movimientos peristáltico ondulatorios, rítmicos y anillados ayudan al desdoblamiento mecánico.
En la digestión química los alimentos ingeridos sufren transformaciones por acción de enzimas digestivas que se encargan de desdoblar cada alimento en particular con formación de nutrientes simples y asimilables.
La "combustión" de los nutrientes en el metabolismo, se distingue de la combustión en la estufa únicamente en que no se realiza tan acelerada (con llamas), sino lentamente, con muchos pasos parciales. La energía liberada en el proceso es aprovechable para el funcionamiento del cuerpo, a través del metabolismo.
Los productos finales del metabolismo son, al igual que en la estufa, el dióxido de carbono y el agua, que son expulsados por los pulmones mediante la respiración, o a través de los riñones e intestinos. El valor de combustión expresado en calorías- es decir, la cantidad de calor (energía) aprovechable liberado- para la grasa es de 9 kilocalorías, para los hidratos de carbono y la proteína de 4 kilocalorías/ gramo.
La caloría es la unidad para el contenido calórico o energético de una sustancia. Se define como sigue: una caloría es la cantidad de energía necesaria para elevar la temperatura de un litro de agua un grado. Por convenio internacional, la unidad caloría ha sido sustituida por la unidad joule, ya que, ésta se presta mejor a la transformación de las diferentes formas de energía. Una kilocaloría equivale a 4,184 kilojulios; aunque redondeando se suele considerar que 4 kj equivalen a 1 kcal.
El intercambio de energía de una persona adulta se fundamenta en el metabolismo basal, que tiene lugar incluso en reposo absoluto, y en el metabolismo de trabajo, el requisito adicional para cada tipo de actividad corporal.
Que el intercambio energético sea equilibrado se ve fácilmente en el peso del cuerpo. Las personas obesas deben restringir el consumo de alimentos muy energéticos, porque la obesidad implica el riesgo de debilidad cardiovascular, varias afecciones metabólicas y una esperanza de vida reducida.
Consumo de oxígeno (VO2 máx - Máxima potencia aeróbica).
Para la valoración de la capacidad cardiorrespiratoria y la estimación del máximo
consumo de oxígeno se empleó el Test propuesto por Leger-Lambert o “Course Navette”. Se
trata de una prueba progresiva y máxima, de ida y vuelta (20 m), con periodos (“paliers”) de
un minuto, cuya validez y fiablilidad han sido ampliamente demostradas en la literatura, tanto
en niños y adolescentes, como en adultos sedentarios y deportistas (tabla 1). Los valores de
correlación son altos y significantes, variando de r = 0.51 a r = 0.91 (Da Silva Duarte y Duarte,
2001).
Para la valoración de la capacidad cardiorrespiratoria y la estimación del máximo
consumo de oxígeno se empleó el Test propuesto por Leger-Lambert o “Course Navette”. Se
trata de una prueba progresiva y máxima, de ida y vuelta (20 m), con periodos (“paliers”) de
un minuto, cuya validez y fiablilidad han sido ampliamente demostradas en la literatura, tanto
en niños y adolescentes, como en adultos sedentarios y deportistas (tabla 1). Los valores de
correlación son altos y significantes, variando de r = 0.51 a r = 0.91 (Da Silva Duarte y Duarte,
2001).

Este test permite valorar tanto la capacidad funcional aeróbica del atleta (Draper et al.,
1991) como la capacidad de recuperación (Álvarez Medina et al. 2000). Siendo considerada
como la prueba más específica para los deportes que requieren esfuerzos repetidos de duración
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corta (5 - 7 segundos) donde los sprints máximos se alternan durante un período de tiempo
que se extiende entre 70 y 120 minutos (Fitzsimons et el al. 1993). La prueba consiste en
recorrer una distancia de 20 metros, delimitada por dos líneas paralelas, a una velocidad
creciente. La prueba comienza a una velocidad de 8.5 Km/h y se va incrementando 0.14 m/s o
0.5 Km/h cada periodo de un minuto, siendo indicado el ritmo mediante señales sonoras.
Para la realización de la prueba se empleó el siguiente material: aparato reproductor de
sonido, cinta de casete con el protocolo de la prueba, 4 conos y hojas de anotación para
registrar el número de trayectos de 20 metros efectuados (Anexo 1). Es necesario indicar que
antes de proceder a la realización de la prueba es preciso calibrar el reproductor de cintas para
comprobar su velocidad de manera que los periodos establecidos en la cinta coincidan con un
minuto de tiempo real.
Para la estimación del VO2 máx. existen diferentes fórmulas dependiendo de la población
objeto de estudio (niños o adultos), en nuestro caso, hemos empleado la propuesta por Leger y
Gadoury (1989) para mayores de 18 años con “paliers” de 1 minuto, basada en la VMA
(velocidad máxima aeróbica) o velocidad del último estadio en el que se retira el atleta:
VO2 máx. (ml · Kg-1 · min-1) = -27.4 + (6.0 x VMA)
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